elhadapoeta |
poemas de una niña de 12 años a quien no entendía su maestra de quinto grado |
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¡quédate! no hay nada ¿no respondes? no me agobies ven, óyeme ¿en dónde estás? háblame. soy yo misma no hay nada soledad, apártate rompes la ventana de mi espejismo te quiero encontrar para no estar solo dejar mi espejismo roto e ir contigo solo nos obligan estamos ahí somos malos, somos buenos quién sabe pero nos obligan no tenemos cuerpo sólo alma de esclavos nuestro corazón de papel de color late en cada actuación hasta a los infantes le ponemos un color de festejo creado pero la felicidad nos ahoga nos crean para la felicidad obligada porque nosotros no podemos hablar pero la paciencia siempre nos queda la agonía de esa oscuridad infinita llega al infinito porque no hay nada eres la soledad del sentido en el alma el mecanismo muerto en la nada sólo quedan las manos más nada y en esa oscuridad todo estalla apareces en la nada Sentimiento oculto de sorpresa invisible que no llegó a volar se elevó a distancia pero sólo flotó no viviste 1000 años, viviste lo suficiente para en tu muerte llorar verte todos los días volando en tu pecera soñando ese día en que volarás con mis lágrimas vivas de sal al lugar lleno de descanso y poder por fin entre lágrimas volar para mi mamá Soy la sombra de tu sombra así que la creadora no me ve la que crea la sombra mi oscuridad no puede percibir tal vez yo soy la que tengo sombra que no puedo ver, tal vez yo soy la de la sombra yo soy la creadora. Le pregunto a la sombra de mi creadora que si ve otra sombra en mì, ella no me ve ni me escucha porque a mí su sombra no me puede percibir. Tal vez todas las sombras tengan sombras que no pueden percibir. Dónde estás, eco Dónde estás eco Deja de copiarme yo trato de escribir yo trato de escribir ¡vete! ¿eco? ¿eco? amigo copión sin ideas dónde estás has dejado tu voz sin ideas no te encuentro en este poema no estás eco eco, amigo de tres letras sin ideas vuelve por qué te separas mi voz sin eco sólo es sonido sin ideas sin la torpeza sin ideas y la sombra sin ideas sólo imita las canciones de mi voz imita la canción sin ideas mi mente sin eco es la caída de ideas de ideas aquí estás aquí estás no te vuelvas a separar vuelvas a separar eco. eco. Se caía lentamente en picada con la sensación de cosquilleo, esa hoja mediana que nació hace una semana se había desprendido; yo en el patio la miraba caída, tirada, ni con pega pude pegarla por ese viento de febrero que la balanceaba. Yo estaba sola pero una pequeña sombra apareció, con manitas pegajosas la cargó en medio de la nada, se la guardó. La hoja se volvió a un árbol pero coloreado estaba su árbol soñado e imaginado ahí, feliz se marchitó pegada a un papel de color donde todo niño la notó. Se crea pero igual se irá esa chita que la naturaleza ahoga entre árboles y criaturas sin conocer, ella se siente nueva pero la vejez le llega igual anda y caza ella recuerda su viejo reflejo en el agua que mostraba su niñez ahora se refleja en una escopeta que la ha matado pero su niñez sigue reflejada en el agua su piel la cuelga una bufanda sin reflejo alguno sin gota de niñez pero esa señora que estoy percibiendo que está feliz con su bufanda de muerto sólo extraña que en el espejo no sale nada ni la pequeña niñez que a los viejos chitas aguarda. se va y se cae en el recuerdo de la época su seguidor construye otra historia no más en esa pequeña caja de pasado y de historias descansarás te quedas tu seguidor te ve y el recuerdo se va mientras al seguidor le entrega otro número el pasado |
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